domingo, 31 de marzo de 2013

Así hablan los animales...



Imitar las voces de los animales, varía según el país y el idioma. El ladrido de  un perro, el mugido de la vaca, el maullido del gato, son diferentes si se le pide a un hablante hispano, francés o japonés que lo imite. Esto sucede porque según el idioma, las onomatopeyas son diferentes. Encontré un poco más sobre el tema en la siguiente página, en la cual podemos escuchar voces de un grupo de hablantes nativos imitando la voz de algunos animales. Al pinchar en cada uno, se muestra también la escritura onomatopéyica y el país al que corresponde. 



Dale clic a la imagen de abajo y diviértete escuchándolos. 

Voces de animales – Badge



martes, 26 de marzo de 2013

Origen del museo

Cuando hablamos de un museo, nos referimos a un lugar donde se conservan y exhiben al público colecciones de objetos artísticos de contenido histórico, curioso y en general de gran valor cultural para una región, pueblo o país. Esta palabra, se relaciona con las musas de la mitología griega, quienes eran diosas inspiradoras de la música, la poesía y el arte en general. 

Museo proviene del latín museum, y este del griego mouseion, que significa "casa de las musas". Estas eran hijas del dios supremo Zeus y de Mnemosine. 

Durante el reinado de Ptolomeo (367 - 282 a.C), existió en la ciudad egipcia de Alejandría un importante centro de investigación al que se dio el nombre de Museo por estar dedicado a las musas como deidades protectoras de las artes y las ciencias. De allí, el actual significado de la palabra museo. 





martes, 12 de marzo de 2013

Un dos tres, momia es

Saqué leche de la vaca
de la vaca leche saqué;
me tropecé con el balde
de leche yo me empapé.

Saqué la lengua afuera
se me arrugó la nariz;
se me cerraron los ojos
y puse la cara así.

Un dos tres,
un dos tres,
un dos tres,
momia es. 

Saqué un limón de un árbol
de un árbol saqué un limón;
le di una mascadita,
estaba muy ácido. 

Saqué la lengua afuera
se me arrugó la nariz;
se me cerraron los ojos
y puse la cara así.

Un dos tres,
un dos tres,
un dos tres,
momia es. 

Saqué mora de la mata
de la mata mora saqué;
tenía muchas espinas
la mano yo me clavé.

Saqué la lengua afuera
se me arrugó la nariz;
se me cerraron los ojos
y puse la cara así.

Un dos tres,
un dos tres,
un dos tres,
momia es. 

domingo, 17 de febrero de 2013

El origen del olor de los libros: interesante artículo.

Hoy estuve dándome una vuelta por algunos de los blogs a los cuales soy asidua, y me encontré con un sencillo pero buen artículo llamado "El origen del olor de los libros". Me llamó la atención porque me incluyo entre los lectores que aparte de abrir y observar con detalle un libro antes de leerlo, también disfruto de aquel exquisito aroma a nuevo o viejo. 

Les dejo pues el inicio de la entrada y la dirección del blog para que continúen leyendolo. 

Hay lectores que lo primero que hacemos al agarrar un libro es olerlo, poder sentir ese olor a libro nuevo o viejo, pero muy pocos de nosotros sabemos a qué se debe este aroma, que si lo pudiéramos embotellar se vendería como pan caliente, aunque ahora que lo pienso, leyendo acerca de lo que está detrás de ese olor puede que sí se pueda embotellar.   CONTINUAR LEYENDO...






viernes, 15 de febrero de 2013

Ganesha, el dios elefante

(Mitología oriental)

Ganesha, además de ser el dios de la buena suerte, era el dios que ayudaba a eliminar los obstáculos, pues aplastaba con su trompa todo tipo de dificultades. En India se cree que el elefante es un animal muy inteligente; por ello a Ganesha se le considera como el dios más inteligente de todos. 


Shiva y Parvati tuvieron un hijo al que llamaron Ganesha. Un día, siendo Ganesha pequeño, se puso a jugar y a hacer travesuras molestando a su padre que, enfadado, le cortó la cabeza. Pero no se preocupen, a los dioses eso no les hacía daño y además, siendo Shiva el dio de la destrucción era normal que reaccionara así. Pero también era el dios de la renovación, por eso para solucionarlo, se le ocurrió después ponerle al niño la cabeza de un elefante, de modo que el dios Ganesha se representaba siempre así: con el cuerpo de un humano y la cabeza de elefante. 

Ganesha, como dios de la buena suerte, era invocado por los escribas y los mercaderes cuando tenían que iniciar algún negocio importante. Por ello también se colocaba una figura de elefante en la entrada de las casas, para asegurar que el dinero y la prosperidad no se escaparan y no faltaran nunca a los habitantes de ese hogar. Se decía también que era un dios muy goloso, amante de los dulces y era frecuente que apareciera con un colmillo roto, pero no se le rompió por comer dulces, sino luchando contra un demonio. Para vencerlo, al final lo convirtió en un ratón y, es curioso, ¿no saben que a los elefantes, a pesar de su gran tamaño y fuerza, tienen mucho miedo de los ratones?


jueves, 14 de febrero de 2013

El gran día

(Sandra Milena Peña)


La abejita Serafina,
muy elegante y muy fina
salió de su colmena
a visitar a Gabriel,
un abejorro muy guapo
que viste un gorro solapo
que le canta serenatas
tan dulces como la miel.

Se encontraron en la hoja
de la señora Gorgoja,
una vieja amiga suya
muy discreta y muy fiel
que guardaba con recelo
los secretos de aquel vuelo
y prestaba su refugio
adornado por doquier.

Sus amigas mariquitas,
rojas, bellas, con manchitas,
le consiguen en el bosque
dulce  jalea real
y degustan aquel plato
riquísimo en carbohidrato
antes de explorar las flores
con su auténtico volar.

Con el llegar de la noche
se olvida cualquier reproche
y se despiden nerviosos
por lo que ha de pasar:
-Estaremos siempre juntos,
no olvidemos el asunto
al que al sol de la mañana
nos tendremos que enfrentar.


Muy temprano al otro día
sale hermosa Serafina
a buscar a su abejorro
con quien se ha de casar. 
Va vestidita de blanco
ocultando su gran pánico
volando entre las flores
para llegar al altar.