sábado, 24 de agosto de 2013

Humiko, la hija del mar.

(Mitología oriental)

En los tiempos más antiguos vivía en el mar una sirena llamada Amara que envidiaba la luz que iluminaba una ciudad del Japón por la noche, ya que sus habitantes usaban velas y antorchas que podían verse desde la costa.  Por eso, cuando la sirena tuvo una hija, decidió abandonarla en la ciudad, para que su niña tuviera la luz que ella tanto deseaba. El bebé fue encontrado por un matrimonio que se dedicaba a elaborar velas y que se alegró mucho de adoptar a una criatura tan extraordinaria, con su hermosa cola de pez. La llamaron Humiko, que significa "Hija del mar". 

La sirena creció y se convirtió en la más bella de la ciudad, de manera que sus padres decidieron ocultarla de las malas miradas y por eso Humiko era la encargada de fabricar las velas en el taller, en lugar de salir a venderlas. Sus velas estaban decoradas con flores y animales del fondo del mar y eran las que mejor se vendían en el mercado, adquiriendo tal fama que un día, un rico mercader, ofreció tantos bienes a cambio de la muchacha, que sus padres se la entregaron. Humiko lloró y suplicó, pero aun así fue conducida al barco del mercader. 

Pero esa noche una tempestad inexplicable hundió el barco y destrozó la ciudad.

En la actualidad, los pescadores encienden velas en honor de Humiko antes de salir al mar, para aplacar su ira y pedir calma en las aguas. 


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